Guarda La Palabra

Guarda La Palabra

“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Salmo 119:11

Las promesas bíblicas son como piedras preciosas que vale la pena guardar en un lugar seguro. No hay mejor lugar para almacenar las promesas de Dios que memorizándolas palabra por palabra para que pueda meditarlas cuando se acuesta por la noche, se levanta por la mañana, maneja hacia y desde el trabajo y durante su tiempo libre.
 
Note cómo esta promesa es también una oración. Cuanto más transformemos las promesas bíblicas en oraciones diarias, más disfrutaremos del poder y la presencia de Dios.

Padre amoroso, gracias porque puedo alimentarme de tu palabra diariamente en el nombre de Jesús. Amén.

AÑO EN FUEGO
© Fred A. Hartley, III
Reservados todos los derechos
La Biblia estándar inglesa (ESV) se usa normalmente, a menos que se indique lo contrario.

Este encuentro diario con Cristo, iniciador de fuego, no pretende reemplazar su lectura diaria de la Biblia y su tiempo de oración, sino más bien motivarlo a pasar más tiempo en Su presencia.
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