Toda Consolación En Toda Aflicción
Toda Consolación En Toda Aflicción
“…y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones…”
2 Corintios 1:3-4
Dios tiene consuelo para usted hoy. No se engañe a usted mismo al no recibir.
Cuando se trata de recibir consuelo, no necesitamos racionar el suministro de Dios. Dios no es tacaño cuando se trata de consolar. Él es, después de todo, el Dios de toda consolación.
La aflicción viene de muchas maneras: conflicto interpersonal, decepciones con Dios, escasez financiera, transiciones de trabajo, enfermedad física. Por eso Dios quiere que en toda nuestra aflicción recibamos su provisión de toda consolación.
Ahora mismo sea honesto con Dios. Dígale con toda sinceridad exactamente qué desilusión, angustia, aflicción está enfrentando, y acéptelo como el Dios de toda consolación.
Padre amoroso, ahora mismo escucha mi aflicción... (Sea específico). Te doy la bienvenida, Dios de toda consolación, a mi vida desordenada en el nombre de Jesús.
AÑO EN FUEGO
© Fred A. Hartley, III
Reservados todos los derechos
La Biblia estándar inglesa (ESV) se usa normalmente, a menos que se indique lo contrario.
Este encuentro diario con Cristo, iniciador de fuego, no pretende reemplazar su lectura diaria de la Biblia y su tiempo de oración, sino más bien motivarlo a pasar más tiempo en Su presencia.
“…y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones…”
2 Corintios 1:3-4
Dios tiene consuelo para usted hoy. No se engañe a usted mismo al no recibir.
Cuando se trata de recibir consuelo, no necesitamos racionar el suministro de Dios. Dios no es tacaño cuando se trata de consolar. Él es, después de todo, el Dios de toda consolación.
La aflicción viene de muchas maneras: conflicto interpersonal, decepciones con Dios, escasez financiera, transiciones de trabajo, enfermedad física. Por eso Dios quiere que en toda nuestra aflicción recibamos su provisión de toda consolación.
Ahora mismo sea honesto con Dios. Dígale con toda sinceridad exactamente qué desilusión, angustia, aflicción está enfrentando, y acéptelo como el Dios de toda consolación.
Padre amoroso, ahora mismo escucha mi aflicción... (Sea específico). Te doy la bienvenida, Dios de toda consolación, a mi vida desordenada en el nombre de Jesús.
AÑO EN FUEGO
© Fred A. Hartley, III
Reservados todos los derechos
La Biblia estándar inglesa (ESV) se usa normalmente, a menos que se indique lo contrario.
Este encuentro diario con Cristo, iniciador de fuego, no pretende reemplazar su lectura diaria de la Biblia y su tiempo de oración, sino más bien motivarlo a pasar más tiempo en Su presencia.
Posted in Año en Fuego
No Comments